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Saint Luke, Escuela de Medicina

Un vistazo Bioquímico a las dietas de internet

Un vistazo Bioquímico a las dietas de internet

¿Qué dieta seguir? Internet ofrece una enorme cantidad de opciones, muchas de las cuales pueden causar problemas de salud. En este breve recuento de dietas “populares” y sus efectos, está también la recomendación de acudir con nutriólogos para llevar un régimen saludable.

El sobrepeso y la obesidad representan un problema importante de salud que afecta al 72.5% de los adultos y al 33.2% de los niños mexicanos, condiciones que favorecen el desarrollo del Síndrome Metabólico y Diabetes, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2016. Desafortunadamente, las implicaciones de salud no son el motivo principal por el que las personas deciden perder peso, existen otros móviles como la presión social (manipulada irresponsablemente por los medios publicitarios) donde los estereotipos de belleza están representados por hombres y mujeres con cuerpos esbeltos y atléticos.

Ante esta presión social, muchas personas buscan alternativas rápidas, pero poco saludables a las cuales todos tenemos acceso en internet.

Cuando se realiza una búsqueda en Google, utilizando la frase “Dieta para adelgazar”, se obtienen resultados como: “Adelgaza 5 kilos en 3 días”, “Dietas para adelgazar 10 kilos en una semana”; entre otras, páginas y blogs que prometen la pérdida acelerada de peso. Es importante reflexionar que la ganancia de 10 kilos de peso no se logra en una semana, es posible que esta ganancia nos haya llevado meses o años, y perderlos en poco tiempo podría resultar peligroso, pues la pérdida de peso recomendada es de 1 kilo por semana.

En estas páginas web hay diversos menús que se podrían clasificar en tres tipos de dietas:

  1. Dietas cetogénicas

  2. Monodietas hipocalóricas

  3. Dietas hipocalóricas balanceadas

Las dietas cetogénicas promueven la pérdida de peso rápidamente, pues obligan a nuestro metabolismo a obtener energía principalmente de los lípidos y proteínas, debido a que en estas dietas los hidratos de carbono aportan menos del 30% de la energía diaria, la glucosa que nuestro cerebro y músculos requieren provendrá de la biosíntesis. Ante la carencia de glucosa en la dieta, el páncreas disminuye la producción de insulina e incrementa la liberación de glucagón, una hormona que promueve la utilización de los lípidos almacenados en el tejido adiposo, así como la biosíntesis de glucosa a partir de las proteínas de la dieta. Los lípidos que han sido movilizados del tejido adiposo llegarán al hígado, donde serán convertidos en cuerpos cetónicos, moléculas que funcionarán como combustibles alternativos a la glucosa. Sin embargo, la realización de esta dieta a largo plazo promoverá el almacén de lípidos en el hígado, favoreciendo el desarrollo de esteatosis hepática y hepatomegalia. Otros efectos adversos que presentan las dietas cetogénicas son: cefaleas, falta de concentración, fatiga, somnolencia, irritabilidad y en algunos casos más graves, pérdida de la conciencia y convulsiones por hipoglucemia. Debido a todo esto, las dietas cetogénicas sólo deberán ser prescritas, personalizadas y vigiladas por médicos y especialistas en nutrición, quienes evaluarán el riesgo-beneficio de esta dietoterapia.

Las “Monodietas” consisten en comer solo determinado tipo de alimentos a libre demanda por varios días, por ejemplo, la “dieta de la manzana” o los “Jugos Detox”. En este caso, la pérdida de peso se lleva a cabo porque el aporte energético es muy bajo y además carecen de proteínas y lípidos, lo cual hará que se movilicen nuestras reservas de grasa. Muchos blogueros aseguran que para combatir el sobrepeso y la obesidad es necesario desintoxicarnos con jugos “Detox”, práctica que consiste en consumir durante una semana sólo jugos preparados con frutas y verduras con el objetivo de “desintoxicarnos”. No obstante, es importante aclarar que estas prácticas carecen de respaldo científico, ningún jugo es capaz de “desintoxicarnos”, dado que para esta importante función contamos con dos órganos: el hígado y los riñones. Adicionalmente, cuando sustituimos la comida con jugos, omitimos la masticación, un paso muy importante de la digestión, que promueve la saciedad. Al igual que las dietas cetogénicas, este tipo de medidas nos podrían inducir hipoglucemia y a largo plazo desnutrición.

Las dietas hipocalóricas balanceadas consisten en consumir menor cantidad de energía que la que gastamos en el día, lo que estimulará la movilización y uso de las reservas de lípidos encontradas en el tejido adiposo. A pesar del menor aporte energético, este plan de alimentación regula la cantidad y tipo de carbohidratos y lípidos para lograr la pérdida de peso, sin causar déficit de proteínas, vitaminas y minerales, de tal forma que ésta es la estrategia recomendada para perder peso. Sin embargo, estos planes de alimentación también deberán ser diseñados de manera personalizada por un profesional de la salud, quien analizará los hábitos alimenticios, el estado nutricional del paciente, y considerará la edad, género, actividad física, patologías asociadas y nivel de estrés para el diseño adecuado del plan de alimentación.

Entonces, se puede establecer que sí resulta riesgoso utilizar dietas estandarizadas encontradas en internet ¿Qué medidas se pueden seguir para mantener un peso saludable?

  1. Establecer horarios de comida, realizar 3 comidas y 2 colaciones y nunca omitir el desayuno.

  2. Evitar el consumo de azúcares y harinas refinadas contenidos en los cereales procesados y azucarados, pan dulce, pan blanco, galletas, pasteles, pastas, refrescos, dulces y jugos procesados. Preferir en cantidad moderada panes de granos enteros y tortilla, así como sustituir el refresco y jugos por 1.5L de agua simple al día.

  3. Moderar el consumo de alimentos que contengan grasas saturadas como las carnes rojas y preferir el consumo de carnes magras y pescado 2 ó 3 veces por semana.

  4. Evitar el consumo de comida de alta densidad energética como pizza, hamburguesas, papas a la francesa, alitas, gorditas de chicharrón, etc.

  5. Consumir 3 raciones de verdura al día (1 ración equivale a una taza de 250ml) y utilizar como colaciones un puño de nueces y frutos secos o 1 a 2 raciones de fruta al día.

  6. En adultos de 18 a 64 años se recomienda realizar 150 minutos de ejercicio a la semana con intensidad moderada ó 75 minutos a la semana de ejercicio aeróbico vigoroso repartido en varias sesiones.

Cada cuerpo es distinto y lo que le funcionó a una persona para perder 10 kilos puede no ser apropiado para otra. Si se requiere perder peso, en vez de buscar alternativas por internet, es recomendable consultar a un especialista en Nutrición, quien podrá ayudar a lograr los objetivos de manera saludable.

AUTORA:

Dra. Georgina Medina Vázquez, docente de Bioquímica y Biología Molecular en Saint Luke, Escuela de Medicina.


Fuentes

M. Pérez-Lizaur, M. Kuafer-Horwitz y A. Arroyo. Nutriología Médica. P, 4ª ed. Editorial Panamericana. 2015.

Encuesta Nacional de Salud MC (ENSANUT 2016)

Norma Oficial Mexicana NOM-008-SSA3-2010, Para el tratamiento integral del sobrepeso y la obesidad.

Guía de Práctica Clínica para la Prevención y Tratamiento Integral del Sobrepeso y Obesidad. CENETEC.


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