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Saint Luke, Escuela de Medicina

¿Qué es ser médico?

¿Qué es ser médico?

Mensaje del Dr. José Luis Matamoros Tapia.
Director técnico de Saint Luke, Escuela de Medicina a los alumnos de nuevo ingreso durante el curso de inducción.

¿Qué es ser médico?

Ésta es una pregunta que muy probablemente surca el espacio mental de algunos de ustedes.

Por principio de cuentas, considero que es una respuesta. Una respuesta a un llamado, a una inclinación, a una vocación.

Para ustedes que han escogido esta carrera espero sea así, porque hay otras carreras que ofrecen mayores posibilidades de éxito, si por éxito consideramos riqueza, poder, acceso a puestos públicos de mando, notoriedad, otras son más promisorias. La carrera de Medicina no da eso.

Hacia fuera, sólo da las comodidades necesarias para vivir con decoro, pero no la riqueza. Da la influencia pública y la buena imagen, pero no el poder. Da la estimación y el respeto.

Todo esto es muy pobre comparado con lo que proporciona hacia dentro: la enorme satisfacción de ser útil, de servir con nobleza, de conservar la independencia y de no estar encadenado al poder ni a la burocracia.

Y, por encima de todo, da la posibilidad inmensa de que el hombre se realice a sí mismo y que lo haga permitiendo que se realicen los demás, todos aquellos que le rodean. Da la oportunidad de ejercer la beneficencia, de socorrer, de practicar la compasión y, en el mejor de los ejercicios, aliviar el dolor y el sufrimiento. Nos brinda la oportunidad de ejercer el respeto; respeto a la persona, a la vida, a la integridad y a la función. Nos hace partícipes del ejercicio de la nobleza intrínseca de defender la justicia. Nos otorga la oportunidad de procurar y cuidar la salud y, cuando es factible, restaurarla. Promover la salud; sin salud no hay felicidad y en este sentido, salud significa felicidad.

Felices entonces ustedes, si amando su carrera, logran realizarse a ustedes mismos y brindar felicidad a los demás. La conjunción de estas dos cosas, decía Hipócrates, es lo que permite que “el Médico se iguale con los dioses”. La dádiva de la felicidad no es fácil de ofrecer, y el médico la tiene en sus manos día a día.

Ahora bien, aprender esta carrera de medicina que ustedes escogieron, es una tarea muy ardua, porque pocas cosas hay que reclamen un mayor esfuerzo para dominarla. Hablo de un esfuerzo constante, sostenido, agotador, que se resiste sólo porque uno la emprende en épocas de juventud. Pero lo patético y lo paradójico es que cuando se termina, seguirá el esfuerzo del aprender continuo en el ejercicio de laprofesión.

Siempre he compartido con mis alumnos que se preparen no para matricularse en una carrera de medicina, sino en una carrera indefinida, que durará todo el tiempo, mientras abracen esta noble profesión.

Si a esto agregamos la transformación constante que está sufriendo la medicina, ¿cuáles son los consejos que uno debiera darle a su hermano menor que inicia esta carrera? Seguro serán los mismos: el estudio denodado, la dedicación, el esfuerzo, el aprendizaje, la reflexión permanente y la perseverancia.

El aprendizaje y el dominar esta carrera está en nuestras manos, cada día, en cada desvelo, más tarde con cada paciente que sufre. Yo estoy seguro que está en sus manos. Nada hay que no esté en las manos del hombre si tiene la voluntad de hacerlo o alcanzarlo.

Recuerdo que en una vieja casa de Brujas en Flandes en un escudo se lee “plus est en toi”. Hay más en ti, más de lo que crees, puedes más, puedes hacer más de lo que piensas; vales más de lo que supones, a condición de que pongas en ello todo tu esfuerzo. “PLUS EST EN TOI” es una frase que deberán recordar cuando flaqueen. No voy a rendirme. Hay más ánimo en mí. Yo soy capaz de hacer todavía más.

En este estado de conciencia, les comparto que la medicina no se enseña, se aprende, y ninguna escuela de medicina les va a enseñar la medicina entera. Sólo vamos a compartir la forma de aprenderla, la forma de estudiarla, la forma de abordarla y alcanzar el conocimiento. Un conocimiento efímero dado el alto grado de cambio y transformación de la propia medicina como ciencia y arte. Intentaremos transmitirles una disciplina mental y una disciplina de trabajo con pasión.

¿Pero cuáles son las bases que necesitan tener? Se resumen en un buen binomio: maestro-alumno y en un buen campo clínico. Porque la medicina clínica no se aprende en los libros ni en los laboratorios sino en los espacios clínicos, al lado de los enfermos.

Saber observar, saber interpretar, saber deducir son las tres claves de la medicina clínica. Y en ellas se incluye un proceso de investigación riguroso.

Todo está en sus manos, si estudian y aprenden con pasión y con método, todos unidos en la comunidad de pensantes, la del “plus est en toi”.

Dr. José Luis Matamoros Tapia
Director técnico de Saint Luke, Escuela de Medicina.


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