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Saint Luke, Escuela de Medicina

Las pandemias en el arte

Las pandemias en el arte

Las enfermedades son parte de la historia del hombre, y han adquirido distintas connotaciones según la cultura y la época. En la antigüedad, por ejemplo, para los asirios significaban impurezas del alma, para los mesoamericanos las malformaciones y las enfermedades congénitas eran un llamado divino, y las personas que nacían con ellas eran reconocidas por su diferencia.

Las primeras muestras prehistóricas de arte (lo que ahora conocemos como pinturas rupestres, realizadas cerca de 30,000 a. C.) relatan aspectos de lo cotidiano como la caza y los rituales, pero no la enfermedad.

La lejanía del arte respecto a las enfermedades se mantuvo durante largo tiempo. Sin embargo, la Edad Media marcó un hito a causa de la bacteria Yersinia pestis que impactó a la sociedad en todo sentido.

Se considera pandemia a una nueva enfermedad o una variación de alguna ya existente que se propaga a gran escala. La bacteria Yersinia pestis fue la causante de la peste negra, o peste bubónica, de la Edad Media: la primera pandemia. Se cree que hubo un primer brote de peste bubónica en los tiempos del emperador Justiniano, en los siglos VI-VII d. C., pero éste no alcanzó las cifras de mortandad del brote en el siglo XIV. Entre 1348 y 1353, la peste negra acabó con más de un tercio de la población europea y también asoló a los continentes asiático y africano.

Los artistas del Medievo comenzaron a plasmar la cercanía de la enfermedad y la muerte. Antes de ello, en la sociedad occidental, las representaciones sobre la muerte hacían referencia al libro bíblico de Juan, pero a partir de ese instante lo hicieron desde la cotidianidad.

La Danza de la muerte o la Danza macabra data de esa época. La obra, un diálogo en verso escenificado, explora la universalidad de la muerte. En dichos versos, una persona representa a la muerte, y llama a otras de distintas edades y clases sociales a danzar con ella al rededor de una tumba. En ese tiempo, la Danza macabra representó un recordatorio de la fugacidad de la vida y la inutilidad de los placeres terrenales.

La Danza Macabra se representó pictóricamente en la serie de grabados de Hans Holbein el Joven publicados en 1538. Más tarde, Pieter Brueghel el Viejo realizó una de las obras más representativas basadas en la peste: El triunfo de la muerte. En la literatura, la peste también quedó plasmada en obras como Encuentro entre los tres muertos y los tres vivos, con una temática similar a la Danza macabra.

Aún con el paso de los siglos, la peste negra continuó siendo un tema recurrente entre grandes pintores. En 1637, Rubens en Las consecuencias de la guerra le dedicó un espacio central entre los grandes males del mundo. En 1823, Goya pintó La peste, y en 1898 Arnold Böcklin pintó un óleo homónimo.

En 1918, el mundo se enfrentó a una nueva pandemia: la gripe española. El brote comenzó en el sudeste de Asia y se propagó rápidamente a causa de las movilizaciones de la Primera Guerra Mundial. Dado a que países como Italia, Estados Unidos, Francia, Rusia y Gran Bretaña se encontraban inmersos en la guerra, silenciaron su situación referente a la enfermedad a fin de no mostrarse vulnerables frente a sus enemigos. España, que no participaba de lleno en el conflicto, fue el país que más información aportó respecto al padecimiento, y por ello se le denominó gripe española.

En un sólo año, la gripe española se expandió por Europa, Asia, África y América. Aproximadamente, entre el 3 y el 6% de la población mundial falleció a causa de esta segunda gran pandemia.

Si bien, la guerra no causó la enfermedad, sí fue por ella que se propagó hasta volverse un fenómeno mundial. La población estaba afectada, no había comida ni había insumos suficientes para el sector salud. Los soldados viajaban constantemente de un lugar a otro en vehículos cada vez más veloces que posibilitaron la propagación de la enfermedad en poco tiempo. Un soldado podía estar en varios lugares antes de notar que se encontraba infectado.

Los pintores Gustav Klimt y Amedeo Modigliani, y el escritor Guillaume Apollinaire fueron víctimas de la gripe española. A diferencia de la peste negra, en la gripe española hubo sobrevivientes que pudieron plasmar artísticamente su visión de la enfermedad. El pintor expresionista Edvard Munch se enfrentó a la terrible enfermedad, y tras ello dejó testimonio de su padecimiento en 1919: Autorretrato después de la gripe española.

Hoy en día, sigue vigente la amenaza de una pandemia tan agresiva como la peste bubónica o la gripe española. En pleno siglo XXI convivimos con una pandemia discreta: el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).

Según ONUSIDA, organismo dependiente de la Organización de las Naciones Unidas, desde el comienzo de la enfermedad, aproximadamente 78 millones de personas han contraído la infección por el VIH y 39 millones han fallecido a causa de enfermedades relacionadas. Por esta razón se considera al SIDA una pandemia.

Hay grandes cantidades de información y una abundante producción artística sobre el SIDA. Existen organizaciones dedicadas, a través del arte, a la difusión de información y la recaudación de fondos para tratamientos e investigación, como: DIFFA (Fundación de industrias de diseño en contra del SIDA), LifeBEAT: música contra el SIDA, y Visual AIDS.

Del 9 de noviembre de 1996 al 4 de enero de 1997 se presentó en Nueva York la exposición Un Testamento viviente de las Hadas de sangre en the Main Gallery Artists Space. Esta exposición reunió el trabajo de doce artistas sobre la pandemia del SIDA y sobre los artistas muertos a causa de ella. En particular, la exposición de Robert Farber aludía a nuestra vulnerabilidad pese a la distancia con la primera pandemia; y a través de un ensamblaje de pinturas, citó textos históricos para comparar el SIDA con las plagas de la Europa Medieval.

La fuerza de las pandemias atrajo al arte. En la Edad Media representó los valores de la época. Durante la Primera Guerra Mundial, los artistas representaron tanto su experiencia personal como su contexto histórico. En la época contemporánea el arte además difunde información, e incluso, contribuye económicamente recaudando fondos. Pero sobre todo, el arte marca un camino de catarsis por el cual la humanidad se enfrenta a sus miedos.


Fuentes:

Jaén Esquivel, María Teresa, and Silvia Murillo Rodríguez. “Las enfermedades en la cosmovisión prehispánica”. Revistas.unam.mx, 2005, http://revistas.unam.mx/index.php/eab/article/viewFile/19167/18171.

Montes-Santiago J. El beso mortal de la “Dama Española”. La gripe de 1918: un asesino de artistas geniales. Galicia Clin 2010; 71 (1): 37-39

“La Peste Negra, La Epidemia Más Mortífera". National Geographic, 2012, www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/la-peste-negra-la-epidemia-mas-mortifera_6280.

“¿Qué Es Una Pandemia?”. Organización Mundial De La Salud, 2010, www.who.int/csr/disease/swineflu/frequently_asked_questions/pandemic/es/.

"Le Dit Des Trois Vifs Et Des Trois Morts”. Lamortdanslart.com, 2017, www.lamortdanslart.com/3m3v/3m3v.htm.

"La Epidemia Mundial De Sida - Datos Clave Mundiales | ONUSIDA". Unaids.Org, 2013, http://www.unaids.org/es/resources/campaigns/2014/2014gapreport/factsheet.


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